Hipoteca

A la hora de valorar que hipoteca debemos elegir para adquirir y financiar nuestro bien inmueble, deberemos entender en primer lugar su significado y los diversos tipos de hipotecas que ofrecen las entidades bancarias en nuestro país.

Definición hipoteca:

Denominamos hipoteca al derecho real de garantía, el cual se constituye para asegurar el cumplimiento de una obligación (pago de un crédito o un préstamo por parte del contratante), lo cual, otorga al titular el derecho de realización de valor de un bien (inmueble), el cual aunque gravado por el crédito (a favor del banco acreedor) que constará sobre el inmueble, si bien el bien inmueble permanecerá en poder de sus propietarios.

Con ello y antes de tomar la hipoteca por parte del banco, se estipularan el precio o interés de la cantidad de dinero a financiar para la operación, con su respectiva duración y cuotas de vencimiento.

Dicho gravamen por parte del banco, quedará totalmente resuelto con el pago total de la deuda en sus respectivos plazos y cuotas previamente acordados ante notario al inicio de la operación.

En el caso que la deuda garantizada no sea satisfecha en los plazos y cuotas acordadas, y con el proceso o protocolo correcto, el banco acreedor podrá reclamar la titularidad del mismo y promover su venta para saldar la deuda garantizada de los bienes hipotecados.

Tipos de hipotecas

Hipoteca de interés variable:

Es el tipo de hipoteca con más vigencia en España ya que el 90% de los usuarios disfrutan de este tipo de hipotecas para adquirir sus bienes, con ello ofrece como valor de medida el Euribor que es indice más utilizado (valor del dinero) más los intereses propios de cada Banco que pueda ofrecer para configurar la operación. La duración determinada es un interesante factor a tener muy en cuenta a la hora de solicitar este tipo de financiaciones para adquirir un bien inmueble.

Hipoteca con interés fijo

Dicha modalidad de hipoteca es la que cuenta con menos usuarios en España (10%) a diferencia de sus hermana de interés variable, las entidades bancarias ofrecen este modelo de financiación con un tipo de interés cerrado, lo cual no tiene repercusión con las posibles fluctuaciones del valor del dinero (Euribor), con ello se pueden contratar actualmente desde un interés del 3.75% en adelante, si bien los bancos estipularán un plazo máximo de pago (10, 15 o 20 años) además de una financiación máxima de la operación de entorno al 65 - 80%.